Una mesa ratona que combina la calidez de sus patas de madera con la nobleza del travertino, una piedra que aporta textura, carácter y una belleza atemporal.
Su diseño es simple pero contundente: líneas limpias que dejan que los materiales hablen por sí solos. Cada pieza es única, con vetas y matices propios que hacen de PETRA un objeto con identidad, pensado para habitar el espacio con presencia y sutileza a la vez.